Como suele pasar en estas ocasiones, en Twitter se ha abierto un debate sobre si las imágenes captadas ayer miércoles en el barrio del sur de Londres donde fue decapitado un soldado británico son demasiado duras y explícitas para ser publicadas.
Este jueves, Roy Greenslade, el experto en medios del diario The Guardian, firma un artículo en el que defiende la publicación de las imágenes. Su argumento principal es que las fotografías y los vídeos del atentado eran de dominio público ya a los pocos minutos de producirse, pues estaban circulando por las redes sociales.
“Los diarios y las televisiones hubiesen actuado de manera absurda si las hubiesen ignorado”, asegura este profesor de periodismo que lleva más de 20 años comentando sobre medios en el Guardian.
Con esta opinión está de acuerdo otro experto como es Juan Antonio Giner, presidente y fundador de INNOVATION, consultora de medios global, y autor del blog Periodismo Caviar, a quien hemos consultado.
Su primera valoración es que “las coberturas periodísticas tradicionales ya no sirven”, algo que queda de manifiesto cada vez que tiene lugar un suceso de impacto global de este tipo, como pudimos ver recientemente en los atentados de Boston de hace un mes o en el tiroteo de Connecticut de diciembre.
“Hoy en día los diarios, como decía Gabriel García Márquez, ya no son ‘propietarios’ de las noticias”, asegura Giner. “Todas esas fotos, vídeos y mensajes llegan antes que la policía, las ambulancias o los periodistas al lugar de los sucesos”.
Cuando esto ocurre, nos cuenta, “lo más difícil es separar el grano de la paja, los rumores de los hechos ciertos y probados”.
Por tanto, concluye, “muchas imágenes del asesinato pueden ser terribles pero su difusión inmediata en las redes sociales hace muy difícil que puedan ser ignoradas por los medios profesionales”.
Al final, la lección es siempre la misma: “hay que valorar, filtrar, editar y saber que, volviendo a Gabo, lo importante no es quién da primero las noticias, sino quiénes las dan mejor”.
Con esta opinión está de acuerdo otro experto como es Juan Antonio Giner, presidente y fundador de INNOVATION, consultora de medios global, y autor del blog Periodismo Caviar, a quien hemos consultado.
Su primera valoración es que “las coberturas periodísticas tradicionales ya no sirven”, algo que queda de manifiesto cada vez que tiene lugar un suceso de impacto global de este tipo, como pudimos ver recientemente en los atentados de Boston de hace un mes o en el tiroteo de Connecticut de diciembre.
“Hoy en día los diarios, como decía Gabriel García Márquez, ya no son ‘propietarios’ de las noticias”, asegura Giner. “Todas esas fotos, vídeos y mensajes llegan antes que la policía, las ambulancias o los periodistas al lugar de los sucesos”.
Cuando esto ocurre, nos cuenta, “lo más difícil es separar el grano de la paja, los rumores de los hechos ciertos y probados”.
Por tanto, concluye, “muchas imágenes del asesinato pueden ser terribles pero su difusión inmediata en las redes sociales hace muy difícil que puedan ser ignoradas por los medios profesionales”.
Al final, la lección es siempre la misma: “hay que valorar, filtrar, editar y saber que, volviendo a Gabo, lo importante no es quién da primero las noticias, sino quiénes las dan mejor”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario