miércoles, 22 de mayo de 2013

ESTILO DE VIDA 'The Spanish dream'

 

El presente de los jóvenes españoles está tan devaluado que muchos se conforman con poder terminar la carrera, encontrar algún trabajo o poder volver a España


 
 
Es seguramente porque he visto demasiadas películas estadounidenses por lo que titulo esta reflexión en inglés. He visto tantas comedias, tantos melodramas… tantos finales felices, que me cuesta no idealizar cada una de las cosas que hago en la vida.
Reconozco que cuando vi morir a la madre de Bambi empecé a sospechar (entonces, era sólo un crío). Pero luego ha habido otras cintas que me han devuelto a la "realidad". Si algo aprendí con el final de 'Rocky IV' (la del ruso) es que "la gente puede unirse por encima de las ideologías", por ejemplo. ‘Pretty woman’ demostró que "la prostitución no es un drama", y que "una mujer puede acabar encontrando al hombre que sustente todos sus caprichos".
Las películas que más me gustan son las que de verdad retratan el american way of life. Aquellas en las que se cumple el sueño americano. Suelen empezar con un dilema, alguien de familia humilde, o sin familia directamente, que aprende a sobreponerse a las circunstancias adversas. Cuando parece que todo mejora, más o menos a los 60 minutos, surge un nuevo conflicto (“¡Oh, no!"), pero nuestro héroe o heroína acaba imponiéndose (en ocasiones, por encima de los demás).
No estoy seguro de si haber basado mi educación emocional en 'American Pie' acabará pasándome factura con la edad. El problema de aprender a vivir con estas películas es el mismo que pasa con el porno, que en ocasiones frustra cuando lo que has visto en la pantalla cuesta llevarlo a la realidad.
En España somos muy diferentes a EEUU. Nuestro cine, de base, es más convencional. También nuestros sueños son diferentes. Yes we can. En EEUU: un lema triunfal, de una campaña electoral, con millones de dólares a la espalda y decenas de creativos conceptualizando el mensaje. En España: 'Sí se puede', es el lema de la PAH, un grupo de ciudadanos a los que los bancos rescatados con el dinero de sus impuestos están echando de sus casas.
Somos diferentes. El american dream es ascender a la cumbre en el trabajo, tener un cochazo, un par de casas, una mujer o un marido perfecto, hijos educados, que sigan tus pasos, que mantengan la tradición familiar.
A los españoles nadie nos gana a humildes. El Spanish dream está tan devaluado que hoy los jóvenes sueñan con algo tan básico como poder empezar o terminar una carrera (antes de que te asfixien las tasas), conseguir un trabajo (de lo que sea), tener la suficiente autonomía económica para poder pagar un alquiler (y dejar de compartir piso) o poder volver a España (y haber aprendido algo en el extranjero).
¿Y respecto al amor? Con la que está cayendo aquí casi nos conformamos con encontrar a alguien que nos aguante. De tener hijos mejor ni hablar.

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